La solución para la disminución del gasto social no pasa por disminuir el salario a los funcionarios, ni abaratar el despido, etc... La solución es hacer una gestión eficaz para que exista un equilibrio entre el trabajo y el personal necesario para realizarlo. Ahora, eso sí, todos los trabajadores, sean políticos o no, deberían tener los mismos derechos (los años de cotización mínima, la edad de jubilación, los sueldos vitalicios, etc...). La gran mayoría de personal del Estado, tales como el exceso de asesores políticos o la duplicidad de cargos entre Estado y Comunidades o aquellos trabajadores que no lo son, deberían eliminarse.
Tal como yo lo veo, habría que gestionar el Estado como una empresa privada, pero claro, a estas alturas es imposible.
Y en cuanto a los delitos políticos debería realizarse una persecución a aquellos "representantes del pueblo" que fueran capaces de incurrir en fraudes de cualquier tipo, para la inhabilitación del ejercicio de sus funciones para siempre, y la consiguiente devolución de lo robado. Da la sensación de que en España todo vale, no les ocurre nada. Es una vergüenza.
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Alfonso Gil Pallarés, ana mateos caballero, edurne prio rivacoba, Jorge Murria de las Heras, Julián Lapaz Garcia, Manuel Harto Montealegre, María Jesús Marco García, Mónica Campos Faubell, Nerea Miravet Salvador, Sonia Moreno Torrico, 13 ciudadanos anónimos.